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jueves, 29 de marzo de 2012

Benedicto XVI envió telegrama a Raúl: Agradece acogida del Gobierno y pueblo cubanos


Benedicto XVI ofrecerá dos misas en Cuba

Benedicto XVI ofrecerá dos misas en Cuba

Benedicto XVI agradeció al Gobierno y pueblo de Cuba por la cálida acogida y las muestras de cariño ofrecidas durante su reciente visita pastoral al país caribeño, se conoció hoy aquí.

“El Pontífice le renueva su sentida gratitud a él (presidente Raúl Castro), a las autoridades civiles, los pastores y fieles de Cuba, por las innumerables muestras de afecto que recibió”, indicó en un telegrama enviado en su viaje de regreso a Italia y divulgado por Radio Vaticana.

En otra misiva, el Papa destacó también la amplia participación de los ciudadanos cubanos y mexicanos durante su estancia en ambos países, del 23 al 28 de marzo.

“Al regreso del viaje apostólico en México y Cuba he podido encontrar numerosos fieles y representantes de esas queridas poblaciones, he admirado la fe y el deseo de crecimiento espiritual y social”,aseguró el Sumo Pontífice.

“Benedicto XVI ya llegó a Italia, procedente de la Habana, en un vuelo de casi once horas, el avión papal partió aproximadamente a las doce y media de la noche, y llegó al aeropuerto de Ciampino a las 10:35. El vuelo realizó el mismo trayecto que a la ida: Italia-Francia-México, y esta vez, Cuba-Francia e Italia”, anunció Radio Vaticana.

Y continúa la nota de la emisora

Mientras el avión volaba sobre tierras francesas, el Papa envió otro telegrama al presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, en donde el Papa le dirige de nuevo a él y al pueblo francés sus mejores deseos, y que Dios done a este país y a sus habitantes abundantes bendiciones. Por último el Santo Padre envió un telegrama al presidente de Italia, Giorgio Napolitano. En el texto se lee:

“Al regreso del viaje apostólico en México y Cuba, donde he podido encontrar numerosos fieles y representantes de esas queridas poblaciones, he admirado la fe y el deseo de crecimiento espiritual y social. Expreso al señor presidente mi cordial saludo y aseguro una oración especial por el bienestar, la serenidad, y la prosperidad de la entera población italiana, enviándole mi afectuosa bendición.

Benedicto XVI concluyó la víspera una visita de tres días en la nación antillana, donde dialogó con las autoridades gubernamentales y religiosas, y realizó dos misas en las ciudades de Santiago de Cuba y La Habana.

Antes de regresar a Roma, el Papa criticó el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba desde hace más de medio siglo y consideró que esa medida “pesa negativamente sobre la población.”

El Sumo Pontífice llegó a la isla procedente de México en su viaje apostólico número 23, el segundo a Latinoamérica después del realizado en 2007 a Brasil.

(Con información de Radio Vaticana y Prensa Latina)

miércoles, 28 de marzo de 2012

Raúl en la despedida al Papa

Raúl Castro: “Cuba ha tenido como su principal objetivo la dignidad plena del ser humano”


Raúl Castro recibe a Benedicto XVI en el Palacio de la Revolución. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Raúl Castro recibe a Benedicto XVI en el Palacio de la Revolución el martes 27 de marzo de 2012. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la ceremonia de despedida a Su Santidad Benedicto XVI, en el aeropuerto internacional “José Martí”, de La Habana, el 28 de marzo de 2012, “Año 54 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado)

Santidad:

Desde su arribo a tierra cubana, nuestro pueblo le acogió, y hoy le despide, con sentimientos de respeto y afecto.

Su visita ha transcurrido en un ambiente de mutua comprensión. Su encuentro con los cubanos le ha dado la oportunidad de conocernos mejor y constatar la justeza de nuestros propósitos.

Cuba ha tenido como su principal objetivo la dignidad plena del ser humano. Somos conscientes de que ésta no solo se construye sobre bases materiales, sino también sobre valores espirituales, como la generosidad, la solidaridad, el sentimiento de justicia, el altruismo, el respeto mutuo, la honradez y el apego a la verdad.

Hacer el bien común fue un principio que aprendimos del padre Félix Varela. Luego, José Martí escribió que “ser cultos es la única manera de ser libres” y nos convocó a “conquistar toda la justicia”.

Conferimos suprema importancia a la familia, favorecemos todo lo que la enaltece y privilegiamos el papel de los padres en la educación de los hijos. Cuidamos de la niñez como nuestra mayor esperanza y alentamos a la juventud, sin ningún paternalismo, a la participación libre y creadora en las realizaciones de nuestra sociedad.

Reconocemos la contribución patriótica de la emigración cubana, desde el aporte decisivo a nuestra independencia de los tabaqueros de Tampa y Cayo Hueso y todos los que fueron sostén de los anhelos de José Martí, hasta los que se oponen hoy a quienes atacan a Cuba y manipulan el tema migratorio con fines políticos. Hemos realizado prolongados esfuerzos hacia la normalización plena de las relaciones de Cuba con su emigración que siente amor por la Patria y por sus familias y persistiremos en ellos por la voluntad común de nuestra Nación.

Es este un pueblo justo que se enorgullece de las virtudes de sus cinco hijos condenados por luchar contra el flagelo del terrorismo y defender la verdad, que los acompaña en cada minuto de su inmerecido encierro y comparte los sentimientos de sus familias que sufren.

Satisface a nuestro país estar entre los que más han hecho por la vida, la libertad y la dignidad humana.

Compartimos la certeza de que sólo la movilización de la conciencia de los pueblos, el respeto mutuo, el diálogo y la cooperación permitirán al mundo hallar soluciones a los más graves problemas.

Santidad:

Hemos encontrado muchas y profundas coincidencias, aunque, como es natural, no pensemos lo mismo sobre todas las cuestiones.

El pueblo cubano, abnegado e instruido, ha escuchado con profunda atención cada una de las palabras que Su Santidad le ha ofrecido.

Por su decisión de visitarnos, por sus afectuosos sentimientos hacia los cubanos, que siempre recordaremos, le expreso, en nombre de Cuba y en el mío propio, nuestra profunda gratitud y aprecio.

Muchas gracias.

Critica el Papa el bloqueo a Cuba en su discurso de despedida

Señor Presidente,
Señores Cardenales y queridos Hermanos en el Episcopado,
Excelentísimas Autoridades,
Señoras y Señores,
Amigos todos,

Doy gracias a Dios, que me ha permitido visitar esta hermosa Isla, que tan profunda huella dejó en el corazón de mi amado Predecesor, el Beato Juan Pablo II, cuando estuvo en estas tierras como mensajero de la verdad y la esperanza. También yo he deseado ardientemente venir entre ustedes como peregrino de la caridad, para agradecer a la Virgen María la presencia de su venerada imagen en el Santuario del Cobre, desde donde acompaña el camino de la Iglesia en esta Nación e infunde ánimo a todos los cubanos para que, de la mano de Cristo, descubran el genuino sentido de los afanes y anhelos que anidan en el corazón humano y alcancen la fuerza necesaria para construir una sociedad solidaria, en la que nadie se sienta excluido. «Cristo, resucitado de entre los muertos, brilla en el mundo, y lo hace de la forma más clara, precisamente allí donde según el juicio humano todo parece sombrío y sin esperanza. Él ha vencido a la muerte – Él vive – y la fe en Él penetra como una pequeña luz todo lo que es oscuridad y amenaza» (Vigilia de oración con los jóvenes. Feria de Friburgo de Brisgovia, 24 septiembre 2011).

Agradezco al Señor Presidente y a las demás Autoridades del País el interés y la generosa colaboración dispensada para el buen desarrollo de este viaje. Vaya también mi viva gratitud a los miembros de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, que no han escatimado esfuerzos ni sacrificios para este mismo fin, y a cuantos han contribuido a él de diversas maneras, en particular con la plegaria.

Me llevo en lo más profundo de mi ser a todos y cada uno de los cubanos, que me han rodeado con su oración y afecto, brindándome una cordial hospitalidad y haciéndome partícipe de sus más hondas y justas aspiraciones.

Vine aquí como testigo de Jesucristo, convencido de que, donde él llega, el desaliento deja paso a la esperanza, la bondad despeja incertidumbres y una fuerza vigorosa abre el horizonte a inusitadas y beneficiosas perspectivas. En su nombre, y como Sucesor del apóstol Pedro, he querido recordar su mensaje de salvación, que fortalezca el entusiasmo y solicitud de los Obispos cubanos, así como de sus presbíteros, de los religiosos y de quienes se preparan con ilusión al ministerio sacerdotal y la vida consagrada. Que sirva también de nuevo impulso a cuantos cooperan con constancia y abnegación en la tarea de la evangelización, especialmente a los fieles laicos, para que, intensificando su entrega a Dios en medio de sus hogares y trabajos, no se cansen de ofrecer responsablemente su aportación al bien y al progreso integral de la patria.

El camino que Cristo propone a la humanidad, y a cada persona y pueblo en particular, en nada la coarta, antes bien es el factor primero y principal para su auténtico desarrollo. Que la luz del Señor, que ha brillado con fulgor en estos días, no se apague en quienes la han acogido y ayude a todos a estrechar la concordia y a hacer fructificar lo mejor del alma cubana, sus valores más nobles, sobre los que es posible cimentar una sociedad de amplios horizontes, renovada y reconciliada. Que nadie se vea impedido de sumarse a esta apasionante tarea por la limitación de sus libertades fundamentales, ni eximido de ella por desidia o carencia de recursos materiales. Situación que se ve agravada cuando medidas económicas restrictivas impuestas desde fuera del País pesan negativamente sobre la población.

Concluyo aquí mi peregrinación, pero continuaré rezando fervientemente para que ustedes sigan adelante y Cuba sea la casa de todos y para todos los cubanos, donde convivan la justicia y la libertad, en un clima de serena fraternidad. El respeto y cultivo de la libertad que late en el corazón de todo hombre es imprescindible para responder adecuadamente a las exigencias fundamentales de su dignidad, y construir así una sociedad en la que cada uno se sienta protagonista indispensable del futuro de su vida, su familia y su patria.

La hora presente reclama de forma apremiante que en la convivencia humana, nacional e internacional, se destierren posiciones inamovibles y los puntos de vista unilaterales que tienden a hacer más arduo el entendimiento e ineficaz el esfuerzo de colaboración. Las eventuales discrepancias y dificultades se han de solucionar buscando incansablemente lo que une a todos, con diálogo paciente y sincero, comprensión recíproca y una leal voluntad de escucha que acepte metas portadoras de nuevas esperanzas.

Cuba, reaviva en ti la fe de tus mayores, saca de ella la fuerza para edificar un porvenir mejor, confía en las promesas del Señor, abre tu corazón a su evangelio para renovar auténticamente la vida personal y social.

A la vez que les digo mi emocionado adiós, pido a Nuestra Señora de la Caridad del Cobre que proteja con su manto a todos los cubanos, los sostenga en medio de las pruebas y les obtenga del Omnipotente la gracia que más anhelan.

¡Hasta siempre, Cuba, tierra embellecida por la presencia materna de María! Que Dios bendiga tus destinos. Muchas gracias.

Muy cordial encuentro del Papa y Fidel, confirma vocero del Vaticano (+ Fotos y Video)


 Encuentro entre Fidel Castro y Benedicto XVI en La Habana, el 28 de marzo de 2012. Foto: Alex Castro/ Cubadebate

Encuentro entre Fidel Castro y Benedicto XVI en La Habana, el 28 de marzo de 2012. Foto: Alex Castro/ Cubadebate

En conferencia de prensa en La Habana, Federico Lombardi, aseguró que el encuentro entre el líder de la Revolución cubana Fidel Castro y el Papa Benedicto XVI fue “muy cordial”.

Dijo que la reunión, pactada por una media hora en la sede de la Nunciatura Apostólica de La Habana, fue de “gran cordialidad, como se podrá apreciar en las imágenes que se divulgarán del encuentro”.

Fidel llego a las 12 y 20 a la Nunciatura y lo acogio el cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado, con quien se había encontrado en Cuba cuando el segundo en la jerarquía Vaticana visitó nuestro país.

El COmandante Fidel Castro dijo que había seguido todo los acontecimientos del viaje papal a través de la TV cubana. Con buen ánimo y jocosamente comentaron sobre la edad de ambos. El Papa habló sobre el trabajo y función del Sumo Pontífice al servicio de la humanidad. Se hablo de la problematica de la humanidad, ecológica, cultural, la realidad interreligiosa y cómo cada religión da diferentes respuestas.

El Papa Benedicto XVI y Fidel Castro también conversaron sobre el cambio en la liturgia de la Iglesia. Fidel le solicitó al Papa libros que pueden ayudarle a sus reflexiones sobre los graves problemas que aquejan al mundo.

Acerca de una posible reunión entre el Sumo Pontífice y el Presidente Chávez, el Vocero del Vaticano aseguró categórico: “No hubo tal encuentro, no se ha solicitado, aunque lo siga diciendo un blogguer en Caracas”.

 Encuentro entre Fidel Castro y Benedicto XVI en La Habana, el 28 de marzo de 2012. Foto: Alex Castro/ Cubadebate

Encuentro entre Fidel Castro y Benedicto XVI en La Habana, el 28 de marzo de 2012. Foto: Alex Castro/ Cubadebate

 Encuentro entre Fidel Castro y Benedicto XVI en La Habana, el 28 de marzo de 2012. Foto: Alex Castro/ Cubadebate

Encuentro entre Fidel Castro y Benedicto XVI en La Habana, el 28 de marzo de 2012. Foto: Alex Castro/ Cubadebate

Otras imágenes divulgadas por el Pool de prensa del Vaticano

Fidel Castro y el Papa. Foto: vía Twitter

El Papa y Fidel Castro. Junto al líder de la Revolución, su hijo Antonio. Foto: Pool del Vaticano

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El Papa y Fidel Castro. Foto: Pool del Vaticano

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El Papa y Fidel Castro. Foto: Pool del Vaticano

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El Papa y Fidel Castro. Junto al Santo Padre, Monseñor Bertone. Foto: Pool del Vaticano